Un vídeo corporativo es la forma más efectiva y dinámica de dar a conocer tu negocio y acercarte al público. Una página web es la mejor carta de presentación de nuestro negocio, pero si a esta le añadimos además un vídeo, los resultados serán mucho mejores. A través del vídeo puedes mostrar tus productos o servicios, el proceso de elaboración, el equipo de trabajo… Todo lo que consideres importante que tus clientes sepan. Aunque pueda parecer algo complejo y costoso, crear tu propio video puede ser muy sencillo. Sólo necesitas tener un buen plan, una cámara de vídeo y ponerle mucha ilusión. En eHidra te damos las claves para crear un vídeo corporativo.

¿Qué características debe reunir?

Existen muchas maneras diferentes de hacer un vídeo corporativo. Además, dependiendo del tipo de empresa y de lo que quieras reflejar en él, las características serán muy distintas. Sin embargo, existe una serie de rasgos comunes que han de reunir este tipo de vídeos, estos son:

  • Ha de ser corto. Por lo general, suelen durar entre uno y dos minutos. Esto es muy importante para que el público no se aburra y lo vea hasta el final. Es fácil pedirle a alguien que nos dedique un minuto de su tiempo pero si ese minuto se alarga, corremos el riesgo de que pierda el interés.
  • Claro y conciso. Analiza cuál es tu punto fuerte, por el que los clientes estarían interesados en tu empresa y asegúrate de que se vea reflejado en tu vídeo. Es mejor una historia sencilla donde el espectador capte inmediatamente el mensaje, que una historia muy compleja en la que se disperse.
  • Actual. Debemos estar al día en las nuevas tecnologías y en las múltiples opciones que nos ofrecen los programas de edición de video. La música, los efectos, los planos, aportarán cálidad a nuestro vídeo y reflejará el prestigio de nuestra empesa.
  • Bien estructurado. Tanto si lo que quieres es mostrar tus servicios como si prefieres que el público vea el trabajo que realizáis en la empresa, o cualquier otro aspecto, es fundamental tener una buena estructura. Contar una historia con una introducción, un desarrollo y un desenlace, es lo que motivará al espectador y mantendrá su atención.

¿Qué pasos he de seguir?

1. Planifica el vídeo

Es muy importante que antes de crear el vídeo elabores un plan. Esto es lo que te va a ayudar a determinar qué quieres conseguir con este vídeo y te va a servir de guía durante todo el proceso de creación. En la planificación se van a dar las siguientes fases:

  1. Lo primero que debemos hacer es marcar los objetivos que queremos conseguir con este vídeo. Si queremos dar a conocer nuestra empresa, darle un aire más renovado, aumentar las ventas, llegar a un público más amplio, transmitir confianza a los posibles clientes, etc.
  2. Una vez que tenemos marcados los objetivos, tenemos que determinar a qué público va dirigido. Es importante analizar sus gustos y sus necesidades para enfocar bien nuestro producto.
  3. Tras esto, debemos pensar qué emociones queremos despertar en ellos. Para captar al cliente no basta con mostrarle el producto, tiene que experimentar alguna emoción que le haga sentir interés por este y recordarlo.
  4. Ahora, nos toca decidir qué elementos queremos que aparezcan en nuestro vídeo, teniendo en cuenta que han de ser relevantes para alcanzar nuestros objetivos. Podemos mostrar nuestros productos, nuestra oficina, la plantilla de trabajadores, nuetro entorno, nuestros servicios, cómo trabajamos, etc.
  5. Por último, diseña la estructura del vídeo, puedes contar una historia con una introducción, nudo y desenlace; mostrar el proceso de producción de tu fábrica; mostrar distintas escenas en la vida diaria de tu empresa; etc. Existen miles de opciones, pero nunca pierdas de vista tus objetivos y lo que quieres transmitir, puede ser que tengas una idea de vídeo genial, pero el público no entienda qué es lo que le ofreces.

2. Empieza a grabar

Ya que está todo bien planificado, ahora es el momento de empezar a grabar. No hay que ser un experto, pero si que es aconsejable usar una cámara de buena calidad. Si no estás acostumbrado a grabar vídeos, te aconsejamos que utilices un trípode. No hace falta que muevas la cámara, puedes tomar distintos planos y una vez que los tengas todos, ensamblarlos y recortarlos fácilmente con un editor de vídeos. Ten muy en cuenta la luz, es importante que haya una buena iluminación y nunca grabar a contraluz. Realiza varias pruebas y revísalas en tu ordenador. Normalmente no es fácil que salgan bien a la primera, pero tras varias tomas, conseguirás el efecto deseado.

Otra opción sería utilizar vídeos que ya están hechos. En los bancos de vídeos podemos encontrar vídeos de alta calidad con los que podemos ahorrarnos el tiempo de grabar y el esfuerzo que requiere. Estos vídeos son algo más impersonales pero resultan bastante profesionales si se escogen bien. Normalmente son más aconsejables cuando lo que queremos mostrar a los posibles clientes son los servicios que ofrecemos y dar una imagen de seriedad y profesionalidad. Existen actualmente numerosos bancos de vídeos, algunos de ellos son de pago y otros gratuitos. En este post, encontrarás una lista de bancos de vídeos libres de derechos para descargar de forma gratuita, aunque te aconsejamos que leas siempre bien las condiciones, ya que en algunos casos se requiere citar al autor.

En este enlace podrás ver un vídeo de cabecera formado a partir de vídeos extraídos de distintos bancos. Este ha sido creado por eHidra para la web de Renders Factory, una empresa que imparte cursos de formación oficial para arquitectos e ingenieros.

3. Edita el vídeo

Lo primero que haremos será seleccionar los vídeos y organizarlos según el orden en que queramos que aparezcan. Lo segundo que haremos será abrir el programa de edición de vídeo e importar los archivos. A continuación, moveremos los vídeos en el orden establecido a la barra del tiempo en la que podremos empezar a realizar las funciones básicas de edición (rotar, acercar, alejar, recortar las partes que no nos interesen, editar el tono, la saturación, la velocidad, etc. ). Lo siguiente será añadir el logo de nuestra empresa, y si es necesario, añadir subtítulos o créditos y editarlos. Por último, es conveniente elegir una música que se adapte bien a nuestro vídeo y que sea capaz de atraer a los clientes. Algunos programas traen incorporada una biblioteca musical aunque, si lo prefieres, podrás subir tu propia música. Ten en cuenta que la música ha de ser libre de derechos.

Si nunca has usado un editor de vídeos, no te preocupes, a continuación te recomendamos algunos programas sencillos y fáciles de usar para que puedas empezar a darle forma a tu vídeo corporativo:

  • Filmora es un programa muy práctico y completo que incluye una gran variedad de filtros y capas, transiciones, elementos animados y textos. Con él puedes editar tu vídeo como quieras, uniendo, recortando, pegando, y todo de una forma muy fácil e intuitiva. Lo que más nos gusta de Filmora es su frescura y actualidad, se renueva continuamente e incluye una biblioteca musical ideal para este tipo de vídeos. Ofrece la opción gratuíta y la de pago. Así que podrás probarlo gratis y ver si te convence.
  • Windows Movie Maker es una herramienta de edición de vídeo para Windows. Entre sus funciones encontrarás efectos de vídeo, transiciones, títulos y créditos, pistas de audio, etc. Lo mejor de esta herramienta es que es totalmente gratuita y muy fácil de usar, por lo que es una buena opción si no queremos complicarnos demasiado. Si tu sistema operativo es Windows, es posible que ya lo tengas instalado.

Para aprender a usar estos programas y sacarle el máximo partido, te recomendamos que antes de usarlos, dediques un tiempo a visitar los tutoriales que ofrecen, en los que te enseñan todas las funcionalidades y cómo usarlas para que tú mismo las pongas en práctica. Aquí te mostramos un vídeo explicativo de Filmora:

4. Publícalo en tu página web y compártelo en las redes sociales

Una vez que hayas finalizado y exportado tu vídeo, llega el momento de publicarlo. Lo ideal es que tengas tu propio canal de Youtube o Vimeo para tu empresa y subir todos los vídeos que vayas creando. Si tienes una página web corporativa, utilíza el vídeo como cabecera principal, y si tu web dispone de blog, una buena opción es dedicarle un post a tu nuevo vídeo. Pero esto no queda aquí, para darle más visibilidad a tu vídeo y por tanto, a tu empresa, compártelo en las redes sociales, como Facebook o Twitter. No cuesta nada y te permitirá llegar a muchas más personas.